domingo, 29 de julio de 2018

SEMANA 20. NOTICIA 2: CIENCIA.




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Ilustración artística de la astronave de la Agencia Espacial Europea en busca de agua líquida en MartesCreditESA/INAF/Davide Coero Borga
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Por primera vez los científicos han descubierto un cuerpo de agua grande debajo de una capa de hielo en Marte. Dado que el agua es clave para la vida, el hallazgo ofrece un lugar nuevo y emocionante para buscar formas de vida fuera de la Tierra.
Científicos italianos que trabajan en la misión Mars Express de la Agencia Espacial Europea anunciaron que en la zona del polo sur marciano fue detectado un estanque líquido subterráneo de unos 20 kilómetros de diámetro —a diferencia de algunos puntos húmedos aislados avistados en el pasado— con ayuda de los radares de una sonda.
“Allí está el agua”, dijo Enrico Flamini, científico jefe de la Agencia Espacial Italiana durante la investigación, en una conferencia de prensa.
“Es líquida y es salada y está en contacto con rocas”, añadió. “Están todos los ingredientes para creer que puede haber vida o que se puede mantener si es que alguna vez existió vida en Marte”.
El cuerpo de agua parece ser similar a lagos subterráneos encontrados en la Tierra en Groenlandia y la Antártida. En las aguas gélidas y oscuras de estos lagos hay vida microbiana. El hielo en Marte también protegería al lago marciano de la radiación dañina que bombardea la superficie del planeta.
Durante años, “busca el agua” ha sido el mantra de la NASA y de la búsqueda de vida extraterrestre en general. Sin ella no puede haber vida como la conocemos. En los últimos años, esto ha llevado a la agencia especial a pensar en mandar sondas robóticas a las lunas de Júpiter o Saturno donde se sabe que existen océanos salados debajo de capas delgadas de hielo y donde los astrobiólogos creen que podría haber microbios o criaturas más complejas.

“Están todos los ingredientes para creer que puede haber vida o que se puede mantener si alguna vez existió”.
ENRICO FLAMINI, COAUTOR DEL ESTUDIO

Marte ha sido uno de los sitios favoritos para imaginarse la vida extraterrestre debido a su cercanía con la Tierra: a finales de julio se encontrará en su punto más cercano de nuestro planeta en quince años, a unos 57 millones de kilómetros de distancia.
Aquelllas primeras ilusiones de ciencia ficción se desvanecieron cuando las primeras imágenes revelaron una superficie seca y con cráteres, un planeta aparentemente muerto. Sin embargo, mientras más se conoce de ese planeta más parece que sí tuvo un pasado con presencia de agua y posiblemente con vida. Sobre la superficie hay antiguos cañones, playas, cuencas oceánicas y volcanes gigantes cuyas erupciones posiblemente hayan avivado el planeta. Uno de los mayores misterios medioambientales de nuestros tiempos es qué le sucedió, y cómo, a esos cuerpos de agua.
Si la vida efectivamente surgió en esas condiciones primigenias, es posible se haya trasladado debajo de la superficie a medida que esta se enfriaba y resecaba. Y si Marte alguna vez estuvo repleta de líquidos, ¿estuvo repleta también de vida? Si los astronautas alguna vez caminan por las zonas arenosas, ¿estarán caminando sobre fósiles?

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Una vista hacia el polo sur marciano con marcas de colores sobre la zona donde se cree que se encuentra el estanqueCreditCentro Científico de Astrogeología del USGS de la Universidad Estatal de Arizona, INAF

Por ahora, los nuevos hallazgos no son suficientes para responder ese tipo de preguntas. “Podemos hacer conjeturas sobre cuáles son las condiciones y si estas fueron favorables”, dijo Flamini, pero “no decir mucho más”.
Roberto Orosei, coinvestigador en el instrumento de radar y el principal autor del estudio publicado el 25 de julio en la revista Science, dijo que no fue posible medir el grosor del lago pero que tendría que ser por lo menos de 900 metros para que los pulsos del radar rebotaran.
Según sus estimaciones podría contener unos cien millones de metros cúbicos de agua.
El instrumento MARSIS (Mars Advanced Radar for Subsurface and Ionosphere Sounding, en inglés) fue desarrollado y construido por los italianos para la misión europea y entró en la órbita marciana en diciembre de 2003. Una vez en funcionamiento envió datos inconsistentes e inciertos desde la región polar. Pero los científicos encontraron cómo reenviar la información hacia la Tierra y esta reveló que había reflejos en una zona triangular que fue sobrevolada varias veces por el instrumento. En el área de los reflejos, según modelos informáticos, las temperaturas rondan los -66 grados Celsius; dado que el agua es líquida a pesar de esa temperatura, lo más probable es que esté llena de sales.
Orosei dijo que los científicos buscaron posibles explicaciones alternativas que pudieran descartar que se trata de un lago, como hielo de dióxido de carbono, pero que eso no coincide con las observaciones del radar como sí lo hacen mediciones de los lagos subglaciales de Groenlandia o Antártida.
John Priscu, profesor de Ecología de la Universidad Estatal de Montana, estudia la biología antártica, donde la superficie es infértil pero lo que hay debajo sí es acogedor. Cuando Priscu y su equipo excavaron hacia un lago subglacial hace unos años encontraron microbios allí.
Priscu dijo que si es posible excavar un kilómetro debajo de Marte hacia el lago recién descubierto, seguramente allí también habrá vida. “He estudiado la vida glacial durante 35 años”, dijo, “y la hemos encontrado en lugares donde no debería existir según el modo en que pensábamos en la vida. Pero eso está cambiando”.

SEMANA 20. NOTICIA 1: SALUD.




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CreditEvan Cohen
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Los científicos llevan mucho tiempo debatiendo cuál es la mejor dieta para tener el estado de salud ideal. Sin embargo, ahora algunos expertos creen que no solo lo que comemos es crítico para nuestra salud, sino también cuándo lo hacemos.
Un conjunto de investigaciones cada vez mayor indica que nuestro organismo funciona de manera óptima cuando alineamos nuestros patrones de alimentación con nuestros ritmos circadianos: los ciclos naturales de 24 horas que indican a nuestros cuerpos cuándo levantarse, cuándo comer y cuándo dormir. Los estudios demuestran que afectar de manera crónica este ritmo —al comer a deshoras o aliviando el hambre con cualquier cosa a medianoche, por ejemplo— podría ocasionar un aumento de peso y problemas metabólicos.
Esta es la premisa del nuevo libro The Circadian Code, de Satchin Panda, profesor del Instituto Salk y experto en la investigación de los ritmos circadianos. Panda argumenta que la gente mejora su salud metabólica cuando come sus alimentos en un lapso diario de ocho a diez horas, al ingerir el primer bocado en la mañana y el último por la tarde.
Esta metodología, conocida como alimentación temprana con restricción de tiempo, surge de la idea de que el metabolismo humano sigue un ritmo diario, en el que nuestros sistemas endócrino, enzimático y digestivo están listos para recibir alimento por la mañana y la tarde. Sin embargo, muchas personas toman tentempiés y comen pequeñas porciones casi desde que se levantan hasta poco antes de irse a la cama. Panda descubrió en su investigación que la persona promedio come en un periodo más largo de quince horas al día, que comienza con algo como leche y café poco después de levantarse y termina con una copa de vino, cenando tarde o comiendo un puñado de papas fritas, nueces u otro tipo de botanas antes de irse a acostar.
El investigador explica que este patrón de alimentación está en conflicto con nuestros ritmos biológicos.
Desde hace tiempo, los científicos saben que el cuerpo humano tiene un reloj maestro en el cerebro, ubicado en el hipotálamo, que regula nuestros ciclos de sueño y vigilia en respuesta a la exposición a la luz brillante. Hace un par de décadas, los investigadores descubrieron que en nuestro cuerpo no hay únicamente un reloj, sino toda una serie de ellos. Cada uno de los órganos tiene un reloj interno que regula su ciclo diario de actividad.
Durante el día, el páncreas aumenta su producción de la hormona insulina, que controla los niveles de glucosa en la sangre y luego disminuye la cantidad de esta hormona durante la noche. Los intestinos tienen un reloj que controla el flujo y reflujo diario de enzimas, la absorción de nutrientes y la eliminación de desechos. Las comunidades de billones de bacterias que forman parte de los microbiomas en nuestros intestinos también operan conforme a un ritmo diario. Estos ritmos cotidianos están tan enraizados en nosotros que ya están programados en nuestro ADN: los estudios demuestran que en cada órgano hay miles de genes que se encienden y apagan casi a la misma hora todos los días.
La mayoría de las pruebas en humanos sugiere que consumir la mayor parte de nuestros alimentos temprano es mejor para nuestra salud, comentó Courtney Peterson, profesora asistente del departamento de ciencias de la nutrición de la Universidad de Alabama en Birmingham. Decenas de estudios demuestran que el control de la glucosa en la sangre es mejor por la mañana y empeora por la noche. Además, quemamos más calorías y digerimos los alimentos de manera más eficaz en la mañana.
Por la noche, la falta de luz solar hace que el cerebro libere melatonina, que nos prepara para dormir. Comer ya entrada la noche envía una señal conflictiva a los relojes en el resto del cuerpo de que es de día, explicó Peterson.
“Si continuamente ingieres alimentos a una hora del día en la que no estás expuesto a la luz brillante, entonces los distintos sistemas horarios se desfasan”, comentó. “Es como si un reloj estuviera en la zona horaria de Japón y otro en Estados Unidos. Envía a tu metabolismo señales conflictivas sobre si hay que aumentar la velocidad o disminuirla”.
Comer a la hora inadecuada del día estresa los órganos involucrados en la digestión, obligándolos a trabajar cuando están programados para permanecer en reposo, lo cual puede aumentar el riesgo de enfermedades, comentó Paolo Sassone-Corsi, director del Centro de Epigenética y Metabolismo de la Universidad de California, campus Irvine.
“Es bien sabido que al cambiar o alterar nuestros ciclos normales diarios, aumentamos el riesgo de desarrollar muchas patologías”, afirmó Sassone-Corsi, quien recientemente publicó un artículo sobre la interrelación entre la nutrición, el metabolismo y los ritmos circadianos.

“Si continuamente ingieres alimentos a una hora del día en la que no estás expuesto a la luz brillante, entonces los distintos sistemas horarios se desfasan”.
COURTNEY PETERSON, PROFESORA ASISTENTE DEL DEPARTAMENTO DE CIENCIAS DE LA NUTRICIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE ALABAMA EN BIRMINGHAM

En un experimento, los científicos descubrieron que si hacían que adultos saludables retrasaran la hora en la que se iban a dormir y se levantaban más tarde de lo habitual durante diez días —desfasando con ello sus ritmos circadianos y sus patrones de alimentación— aumentaban su presión arterial y alteraban su control de insulina y glucosa sanguínea. Otro estudio descubrió que obligar a la gente a mantenerse despierta hasta más tarde unas cuantas noches seguidas tenía como resultado un rápido aumento de peso y reducía la sensibilidad a la insulina, que son cambios relacionados con la diabetes.
Aunque los estudios sugieren que comer más temprano durante el día es lo ideal para la salud metabólica, esto no significa necesariamente que deberíamos dejar de cenar. En cambio, podría ser más sensato que la cena sea relativamente ligera.

lunes, 23 de julio de 2018

SEMANA 19. NOTICIA 2: ECONOMÍA.


¿Por qué los colombianos dejaron de comprar vivienda?

POR Paula Moya

La fuerte caída de la economía y el descenso del consumo de los colombianos en los pasados cuatro años hizo que la inversión en vivienda pasara a un segundo plano. Pero al parecer ya se puede ver luz al final del túnel.
(iStock Images) (iStock Images)


Es innegable. No importa en la ciudad en la que nos encontremos, en cada esquina veremos letreros de “se vende” que probablemente lleven ahí un par de años y no hayan podido cautivar a ningún comprador.
Y lo cierto es que en tiempos de “vacas flacas”, hablar de comprar vivienda, especialmente de estratos medios y altos, se vuelve algo casi que imposible teniendo en cuenta la desaceleración que la economía ha vivido desde ese trágico bajonazo del precio del barril del petróleo a finales de 2014. Y Colombia, un país dependiente de este combustible tuvo que ver grandes consecuencias.
Una de ellas, y la que más recuerdan los ciudadanos de a pie, fue la reforma tributaria, que pretende llenar un déficit fiscal que el gobierno ya venía vaticinando. Y fue a finales de 2016 cuando la situación empezó a empeorar en los hogares colombianos.
El consumo se apretó y por ende, los carteles de “se vende” se multiplicaron, sin encontrar personas que estuvieran dispuestas a mitigarlos. Antes, las personas solían endeudarse hasta el 100% de su capacidad para adquirir vivienda, pero con el paso del tiempo y según datos del banco BBVA Colombia, ahora solo lo hacen en un 50%.
Por qué dejaron de comprar
Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Colombia, afirma que lo que más afectó a la compra de vivienda fue lo que llamaron el efecto ingreso, “que fue un efecto fuerte después de la caída de los precios del petróleo y que no les llegó a los hogares tan rápido porque el gobierno fue un ‘buffer’ o amortiguador importante”.
Cuando empezó la crisis el gobierno asumió con deuda ese mayor déficit, pero como después el precio del crudo se quedó tanto tiempo abajo, no lo pudieron sostener. “Ahí ya tocó traducirlo a la actividad diaria de las personas y fue cuando ya se vio golpeada con la reforma tributaria. Entonces ese efecto no lo empezaron a ver los hogares sino hasta 2016, ahí fue cuando se frenó el sector de construcciónporque los hogares dijeron -bueno esto ya no pinta tan claro, esperemos un poco-”.
Reyes afirma que para la recuperación en la vivienda se necesita que se mejore el ingreso. No solo basta con que las tasas de interés sean favorables o que la inflación sea favorable, ya que se necesita avanzar en ese aspecto porque es un compromiso a 15 a 20 años. “Si usted no tiene claridad en que su ingreso va a ser mejor, pues no importa que le regalen la tasa de interés, usted no sale a comprar una vivienda que igual le va a requerir un flujo de caja grande”, dice.
Los expertos afirman que esta última etapa de recuperación es la que apenas se está consolidando en este año. Apenas el PIB está empezando a reaccionar, el empleo también y cuando eso se consolide se reactivará el sector vivienda. “Para este año creemos que el crecimiento va a ser cercano al 2,8% que es un poco por encima del PIB con una recuperación casi de un punto de lo que crecimos el año pasado”.
Según Reyes esto no se alcanzará a ver casi este año, sino más a principios del 2019. “En temas generales de la reactivación primero viene consumo, luego viene inversión, dentro de esta inversión, vivienda, y finalmente obras civiles como por ejemplo temas de oficinas u otro tipo de construcción, esto un poco más tarde porque hay más excesos de inventario”.
La confianza de los consumidores y la disposición a comprar bienes durables ha mejorado, y esto lo demuestra el hecho de que la confianza de los hogares completó en mayo dos meses consecutivos en terreno positivo y las ventas al por menor en lo corrido del año crecieron 6,2% anual, según cifras del estudio de Proyecciones económicas pero el segundo semestre del año de BBVA Research.
La investigación también demostró que los servicios que están impulsando el consumo privado son el de comercio, turismo, diversión, y aunque los sectores encadenados con edificación seguirán en negativo hasta parte de 2019, los alimentos, bienes durables, de belleza y exportados tendrán mejor desempeño.
Juana Téllez, economista jefe de BBVA Colombia, afirma que se espera que sobretodo se recupere la vivienda de estratos altos y medios, ya que la vivienda de estratos bajos tiene una demanda muy fuerte. “En los primeros tenemos todavía bastantes unidades que si se recupera el mercado van a ir bajando muy rápidamente”.
Sin embargo los expertos siguen afirmando que aunque los colombianos están empezando a cogerle confianza al consumo, el crecimiento potencial de Colombia, estimado en 3,5% a 10 años, dependerá directamente de los esfuerzos que se hagan en la productividad nacional: en infraestructura, formalidad, digitalización y en diversificación de las exportaciones a través de la potencialización de la agroindustria.
Sin esto, la economía puede que esté sintiendo pañitos de agua tibia, y que alguno que otro cartel de “se vende” pueda ser quitado de la ventana, pero no alivia el problema de fondo
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SEMANA 19. NOTICIA 1: EDUCACIÓN.

¿Los buenos estudiantes nacen o se hacen?

Científicos de más de 200 centros de investigación analizaron datos genéticos de 1,1 millones de personas de 15 países europeos en el mayor estudio para arrojar luz sobre la genética detrás del éxito académico. Encontraron más de 1.200 genes asociados.

Pixabay
El rendimiento académico es moderadamente heredable, pero también entran en juego factores sociales, económicos y de salud para alcanzarlo. Un equipo de científicos de más de 200 centros de todo el mundo ha ampliado la muestra de anteriores trabajos y ha examinado la composición genética y la historia educativa de más de un millón de personas de 15 países europeos.
Los resultados, publicados en Nature Genetics, demuestran que 1.271 genes están asociados a los años de escuela que completa un individuo, incluidos los genes relacionados con el desarrollo del cerebro y la comunicación neuronal.
Los científicos detectaron de este modo un marcador poligénico (un fenotipo influenciado por más de un gen) que predijo más del 11% del éxito educativo entre individuos, el equivalente al de los factores demográficos, como ingresos familiares o educación materna.
“Tener un contador poligénico bajo no significa que alguien no logre un alto nivel de educación”, explica Robbee Wedow, del departamento de Sociología de la Universidad de Colorado en Boulder (EE UU) y coautor del trabajo liderado por el Social Science Genetic Association Consortium. En realidad, la ambición, la situación familiar, el estatus socioeconómico y otros factores desempeñan un papel más importante que los genes.
“Como con muchos otros resultados, lo que importa es la interacción entre el entorno y la genética”, añade Wedow. El metanaálisis –uno de los mayores estudios de genética humana realizados hasta la fecha– identificó así tres fenotipos que están altamente correlacionados genéticamente con el logro educativo: el rendimiento cognitivo (225 genes), capacidad de autoevaluación matemática (618) y la culminación de la clase de más alto nivel de matemáticas (365).  
Cuestionarios a mayores de 30 años
Los científicos analizaron durante dos años la información genética derivada de 71 conjuntos de datos, incluidos los del Biobank en Reino Unido y la compañía de genómica personal 23andMe, y los cuestionarios sobre el número de años asistidos al colegio de personas mayores de 30 años y ascendencia europea.
Según el trabajo, los genes implicados aumentan los niveles de expresión en el cerebro pre y postnatal y tienen un papel en la secreción de neurotransmisores y la plasticidad sináptica. Este gran conjunto de datos genéticos ayudará a los científicos que analizan cómo los genes y el entorno interactúan para influir en los fenotipos cognitivos.
No obstante, para descubrir variantes genéticas adicionales asociadas con el éxito académico los investigadores señalan que será necesario incluir participantes de más orígenes.

domingo, 15 de julio de 2018

SEMANA 18. NOTICIA 2: CIENCIA.

Microalgas, un combustible nuevo y prometedor
Pronto los medios de transporte podrían funcionar con el biocombustible extraído de estas plantas.


Biocombustibles a partir de las algas








Por: Daniel Galilea - EFE Reportajes

14 de julio 2018 , 10:15 p.m.
Las microalgas, plantas microscópicas presentes en todos los ecosistemas acuáticos, no solo son un eslabón clave de nuestra vida al proporcionarnos parte del oxígeno que respiramos a través de la fotosíntesis que efectúan, sino que además prometen mejorar cada vez más nuestra existencia. Estamos familiarizados con algunas, como la ‘chlorella’, la ‘spirulina’ y la ‘dunaliella’, usadas en productos de higiene o belleza y complementos nutritivos, aunque se calcula que existen más de 60 mil especies de microalgas.
Debido a su composición rica en proteínas, carbohidratos y lípidos, estos microorganismos de rápido crecimiento y capaces de generar una biomasa (materia orgánica de origen vegetal) de color verde, son fuente de muchos productos en diversos sectores, desde la nutrición humana y animal hasta la agricultura, la acuicultura y la cosmética. Hay en marcha diversas investigaciones que plantean el empleo de microalgas como depuradoras de agua o como sumideros de CO2, mientras aumentan sus aplicaciones en campos como la farmacología o la producción de celulosa para papel.

Pero, en un futuro no muy lejano, 
las microalgas generarán energía limpia y biocombustibles procedentes de residuos de cultivos, subproductos de las industrias alimentaria y forestal o cultivos destinados a ese fin, señalan desde AlgaEnergy, compañía dedicada a la investigación y desarrollo de microalgas.

Esta firma ha desarrollado cepas de microalgas que se usan para reforzar alimentación de peces en piscifactorías; bioestimulantes agrícolas para aumentar rendimiento, resistencia y calidad de los cultivos; complementos nutricionales de consumo humano; concentrado para animales y extractos cosméticos. Además, ha producido biocombustible de microalgas “con un alto poder energético y otras propiedades sobresalientes”, y ahora trabaja para optimizar la fabricación de biomasa “destinada a los biocombustibles y reducir los costos de la producción para hacerla industrialmente rentable”.

“Aunque todavía es caro propulsar aviones con combustibles provenientes de algas, esto terminará por ser viable”, aseguran desde AlgaEnergy, añadiendo que su combustible ya tiene las condiciones apropiadas.

Compuestos clave
La composición de las microalgas las convierte en una materia prima sin par, rica en compuestos convertibles en biocombustibles, según la compañía con sede en Madrid. “Para obtener biocombustibles son particularmente interesantes aquellas microalgas capaces de acumular grandes cantidades de lípidos y de carbohidratos y que, a su vez, crezcan rápido”, señala Carlos Rodríguez-Villa, director general de AlgaEnergy.

Para este propósito –dice– se investigan dos vías de manera independiente y combinada: el denominado ‘screening’ de nuevas cepas, que se buscan y aíslan de la naturaleza, y la mutación genética de las cepas existentes y conocidas con el fin de mejorar su comportamiento.

Añade que su compañía puso en marcha en 2010 el proyecto de investigación propio Genetdiesel, que concluyó con la generación de cepas de microalgas mutadas, mediante ingeniería genética, que lograban duplicar la concentración de lípidos, lo que ha generado un gran impacto en la reducción de los costos del biocombustible del futuro.
Dependiendo del tipo de combustible, se seleccionan las microalgas en función de su composición, tasa de crecimiento celular y tasa de acumulación de lípidos o carbohidratos, añade. “Si nos interesa obtener bioetanol, seleccionaremos estirpes con mayor contenido en carbohidratos, pero si nos interesa obtener biodiésel, optaremos por microalgas con un alto contenido en lípidos”, explica, para añadir luego que también se puede obtener biogás a partir de la biomasa o de un residuo de esta.

“De hecho, tenemos patentado un proceso de extracción que aprovecha el ciento por ciento de los componentes de la biomasa microalgas”, precisa.
Cultivos controlados
“Otras variables que hacen de las microalgas una de las materias primas más prometedoras para biocombustibles son que durante su cultivo se captura CO2, pueden cultivarse usando aguas residuales, no compiten con otras fuentes de alimentación humana al no requerir terrenos con valor agrícola, o que son tan productivas que permiten hasta una cosecha diaria –recalca–. Nuestras investigaciones van orientadas a obtención de biocombustibles versátiles que posean un elevado poder energético y otras sobresalientes propiedades, y puedan ser utilizados en aviones y cualquier medio de transporte, así como en otros sectores e industrias como la construcción”.
Nuestras investigaciones van orientadas a la obtención de biocombustibles que puedan
ser utilizados en los aviones y en cualquier medio de transporte.
Rodríguez-Villa también explica que están centrando sus esfuerzos en reducir los costos de producción, para lo cual cuentan con el apoyo de entidades de la aviación comprometidas con la innovación sostenible. “De hecho, hemos instalado en la terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, nuestra plataforma tecnológica de experimentación, que es probablemente la herramienta de investigación privada en el sector de las microalgas más potente a nivel mundial”, enfatiza Rodríguez-Villa.

Dice que 
es difícil hablar de un plazo para usar los biocombustibles de microalgas porque depende de los avances y los precios del combustible que se quiere reemplazar.

“En los últimos cinco años hemos logrado abaratar los costos a un tercio, y ahora sabemos con certeza que un biocombustible obtenido de microalgas es eficiente; por tanto, estamos en la buena dirección”, concluye.

DANIEL GALILEA
EFE Reportajes
En Twitter: @EFEnoticias